Laura Poitras lleva el grito de “Fuck ICE” al Festival de Venecia y denuncia el miedo de los migrantes en EE.UU.
La política migratoria de Estados Unidos llegó este lunes al corazón del Festival Internacional de Cine de Venecia de la mano de la cineasta estadounidense y ganadora del Óscar Laura Poitras, quien convirtió la presentación de su nuevo cortometraje documental, They’re Here, en un contundente pronunciamiento contra las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Vestida con una camiseta negra con la frase “Fuck ICE”, una consigna popularizada entre los sectores que rechazan las políticas de esa agencia federal, Poitras aseguró que los migrantes viven actualmente bajo una constante sensación de miedo.
“La realidad es una pesadilla: todo el país está siendo atacado y los inmigrantes viven con miedo en Estados Unidos en estos momentos”, afirmó durante la conferencia de prensa previa a la presentación de la cinta, que participa en la Mostra fuera de competición.
Realizado junto con Rachel Lauren Mueller, They’re Here vuelve la mirada hacia las operaciones migratorias desplegadas por ICE en Minneapolis entre diciembre de 2025 y febrero de este año, así como hacia la respuesta de una población que terminó convirtiendo la ciudad en uno de los principales escenarios de resistencia frente a esas acciones.
El documental recupera imágenes registradas durante las protestas y testimonios de personas que experimentaron directamente el ambiente de tensión generado por los operativos. Entre ellos se encuentra Edén Villa, un migrante que utiliza un pseudónimo y que ofrece su testimonio en español para explicar cómo es vivir con el temor permanente de ser detenido y posteriormente deportado.
La situación en Minneapolis alcanzó uno de sus momentos más críticos durante las manifestaciones contra ICE. Dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, murieron tras enfrentamientos con agentes durante las protestas, mientras que miles de personas fueron arrestadas en medio del despliegue migratorio.
La presión social terminó teniendo consecuencias. A mediados de febrero, el Gobierno estadounidense retiró alrededor del 80 % de las fuerzas que había desplegado en la ciudad, un hecho que Poitras y Mueller presentan como una muestra de que la movilización ciudadana puede influir en la actuación de las autoridades. Sin embargo, ambas cineastas advierten que la reducción de agentes en algunas ciudades no significa el fin de las operaciones de ICE.
Mueller señaló que en Estados Unidos se ha producido una “auténtica normalización de la violencia”, un fenómeno que, desde su perspectiva, se ha intensificado conforme las acciones de las autoridades se han vuelto más extremas durante los dos periodos presidenciales de Donald Trump, el primero entre 2017 y 2021 y el segundo iniciado en 2025.
“A medida que las cosas se han vuelto más extremas, la gente se ha ido acostumbrando a determinadas cosas”, explicó. En ese contexto, consideró que una de las principales funciones de They’re Here es precisamente romper esa acostumbrada aceptación de escenas y situaciones que, en otras circunstancias, podrían resultar extraordinarias.
La película utiliza recursos visuales asociados tradicionalmente con el cine distópico y de terror para representar la experiencia de quienes se encuentran bajo la amenaza de las operaciones migratorias. Para Poitras, la intención no es exagerar la realidad, sino utilizar las herramientas del lenguaje cinematográfico para provocar una reacción emocional en el espectador.
“Creemos firmemente en el poder del cine para desnormalizar esta violencia y mostrar lo que está sucediendo, de manera que puedas sentir esa sensación de terror”, explicó la directora. El recurso del terror, agregó, fue concebido como una manera de acercarse a la realidad y no de convertirla en una ficción.
La propia presencia de los agentes de ICE, según Poitras, facilitó esa representación. La cineasta describió a los efectivos que aparecen en las imágenes como fuerzas con características paramilitares, debido a que ocultaban su identidad y actuaban, desde su perspectiva, con escasos límites visibles.
“Eran fuerzas paramilitares que se cubrían para proteger su identidad y que actuaban completamente al margen de cualquier límite, como una fuerza de ocupación en una ciudad estadounidense”, afirmó. Por ello, consideró que el equipo no tuvo que realizar un gran esfuerzo para construir una imagen de los agentes cercana a la de “zombis o monstruos”.
Otro de los elementos centrales del documental es la dimensión económica de la política migratoria. They’re Here señala que ICE cuenta con un presupuesto de 70 mil millones de dólares, unos 60 mil 200 millones de euros, y que existe el objetivo de alcanzar hasta un millón de deportaciones anuales. Para Mueller, se trata de una cantidad de recursos extraordinaria que ayuda a explicar la capacidad operativa de la agencia.
La cineasta también advirtió que, aunque el número de efectivos desplegados haya disminuido en determinados lugares, ICE continúa activo y sus estrategias pueden haber cambiado. De esta manera, el documental busca evitar la percepción de que el repliegue registrado en Minneapolis representa el final de la ofensiva migratoria.
Poitras llegó a Venecia con una trayectoria marcada por el cine documental de investigación y por trabajos centrados en vigilancia, poder y derechos civiles. En 2015 obtuvo el Óscar al mejor largometraje documental por Citizenfour, película que siguió de cerca las revelaciones del excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos Edward Snowden sobre los programas de vigilancia masiva.
Con They’re Here, la directora vuelve a utilizar el documental como herramienta de denuncia y registro histórico. Pero esta vez el foco está puesto en las consecuencias que las políticas migratorias tienen sobre comunidades que viven bajo la amenaza de ser detenidas y expulsadas del país.
La cinta también pretende reconocer el papel que desempeñó la población de Minneapolis. Para sus realizadoras, la resistencia ciudadana consiguió un resultado concreto al contribuir a la retirada de la mayor parte de los agentes desplegados en la ciudad. Al mismo tiempo, Poitras sostiene que esa victoria no debe interpretarse como el fin del problema, debido a la enorme capacidad de recursos que conserva la agencia.
“Recursos ilimitados y, aparentemente, una impunidad absoluta”, resumió la directora al describir la situación de ICE.
Durante su intervención en Venecia, Poitras también situó el conflicto dentro de una historia más amplia de violencia política y social en Estados Unidos. En su opinión, los acontecimientos actuales no pueden atribuirse únicamente a la administración Trump, aunque considera que las políticas implementadas desde su regreso a la Casa Blanca representan una escalada particularmente preocupante.
“Existe una larga tradición de violencia en Estados Unidos. No es algo exclusivo de Trump y, sin embargo, lo que está ocurriendo supone una escalada y una amenaza para la democracia que resultan, sin duda, difíciles de comprender”, concluyó.
Así, la llegada de They’re Here a Venecia convirtió una presentación cinematográfica en un espacio de denuncia sobre la política migratoria estadounidense. Con imágenes de las calles de Minneapolis, testimonios en español y una estética deliberadamente cercana al terror, Poitras y Mueller buscan que el espectador no contemple las redadas migratorias como una noticia distante, sino como una experiencia humana marcada por el miedo, la incertidumbre y la resistencia.
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