34 millones de alumnos: el celular se queda en la mochila: CSP
Desde el 3 de noviembre el celular irá a la mochila en primaria y secundaria. El recreo también cuenta.
Este lunes 21 de septiembre, en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó fecha: a partir del martes 3 de noviembre el teléfono celular no se usa en primarias ni en secundarias. Ni en clase. Ni en el recreo. Puede ir en la mochila “por si hay una emergencia”, pero no se saca. La medida, anunciada con el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, llega después de un acuerdo unánime del Consejo Nacional de Autoridades Educativas con las 32 entidades. La preocupación que recorre el salón —y las casas— es concreta: qué pasa cuando el recreo deja de ser pantalla y vuelve a ser patio.
El calendario quedó así, según lo dicho en la conferencia. Mañana se publica en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo y un decálogo de buenas prácticas para escuelas de nivel básico, medio superior y superior. A partir de esa publicación corren 30 días de asambleas en los planteles para explicar la regla a docentes, madres, padres y estudiantes. Delgado lo resumió en una cuenta de días: “Son 30 días una vez que se publique”. Sheinbaum lo cerró con la fecha que ya no se mueve: 3 de noviembre. Lo que falta por ver es cómo se aplica cuando el timbre suena y el patio se llena.
La regla no es “no traigas aparato”. Es “tráelo, pero apágalo la vida escolar”. Sheinbaum lo dijo sin rodeos: el celular puede quedarse guardado; no se usa en clases ni en recreos. En media superior cada plantel armará sus propias limitaciones con su comunidad. En las universidades, cada institución decide. La analogía es de vecindario: el reglamento del edificio no prohíbe tener bicicleta; prohíbe pedalearla en el pasillo. El aparato sigue existiendo. El uso, no.
Detrás de la fecha hay un sistema que Delgado dimensionó con números que caben en una servilleta y pesan como camión. Más de 34 millones de estudiantes y 2.2 millones de docentes en 263 mil 600 escuelas. 19.5 millones de becarios de programas educativos —se prevé que en 2025 hayan sido 20.1 millones—. En lo que va de la administración se reportaron 8.5 millones de becas Rita Cetina de educación básica; 6.7 millones para útiles y uniforme; 4.2 millones Benito Juárez de bachillerato; 414 mil de Jóvenes Escribiendo el Futuro; 260 mil Gertrudis Bocanegra. Si tu hija o tu hijo está en pública, es altamente probable que alguno de esos padrones ya lo haya tocado. La pregunta es si el salón, con tanto padrón, también va a cambiar de ambiente.
La SEP encadenó la restricción con otros anuncios del mismo bloque. Con “Vive Saludable, Vive Feliz” se valoró la salud visual, bucal, de peso y talla de 10.9 millones de estudiantes en más de 83 mil primarias, y se dijo que ya no hay comida chatarra en las escuelas. “La Escuela es Nuestra” reportó atención en más de 74 mil comunidades y 8.8 millones de estudiantes. Se entregaron 154 millones de libros de la Nueva Escuela Mexicana, incluidos braille y macrotipo. El celular no llega solo: llega como pieza de un tablero donde el gobierno dice que quiere menos pantalla y más cuerpo presente. El dato que todavía no aparece es cómo se mide, plantel por plantel, que eso ocurra.
En el magisterio, Delgado reportó 200 mil nuevas basificaciones en los primeros 23 meses y aumentos salariales de 10 por ciento en 2025 y 9 por ciento en 2026. En media superior, 709 mil certificados a la primera generación del Nuevo Bachillerato Nacional, con doble certificación e involucramiento de 29 instituciones. En superior, la estrategia “Mi Derecho Mi Lugar” cambió un número que duele de tanto conocido: antes, 49.9 por ciento de los aspirantes a licenciatura se quedaban en alguna de sus primeras tres opciones con examen; en 2026, 99.3 por ciento se quedó en alguna de esas tres opciones sin examen, equivalentes a 587 mil estudiantes asignados. 17 de 32 entidades ya no tienen examen de ingreso a superior. 14 mil 30 espacios se asignaron por la plataforma educacionsuperior2026.sep.gob.mx. El celular en básica y el lugar en la universidad son dos recados distintos del mismo mostrador.
La conferencia no empezó por el salón. Empezó por la carretera. Sheinbaum dijo que en las últimas tres semanas recorrió 23 estados en la gira de rendición de cuentas “Honestidad y Resultados” y que a las asambleas fueron cerca de 600 mil personas. El fin de semana que viene cierra con Guerrero, Michoacán, Puebla, Sonora, Tabasco y la Ciudad de México. Entre los estados ya visitados está Chihuahua. Ahí la presidenta dijo que acordó con la gobernadora María Eugenia Campos mayor coordinación —sobre todo en seguridad— a través de la Secretaría de Gobernación. El encuentro breve del sábado en el aeropuerto de Ciudad Juárez quedó como antecedente: diferencias previas, canal institucional hacia Segob y Seguridad, y la frase atribuida a Sheinbaum de que, si hubo violación a la ley, “se tiene que proceder”. El patio de la escuela y la frontera no son el mismo mapa. Hoy compartieron horario.
Para el lector la parte accionable cabe en una lista de refrigerador. Si hay menor en primaria o secundaria: el 22 de septiembre está anunciada la publicación del acuerdo; en octubre debe haber asamblea en la escuela; el 3 de noviembre la regla entra. Preguntar en la dirección qué harán con el aparato a la entrada, si habrá casillero, sobre o mochila cerrada, y qué cuenta como emergencia. Si el estudiante está en prepa, la regla no es nacional uniforme: la arma el plantel. Si está en universidad, la casa pone la norma. Nadie en Palacio detalló sanciones, excepciones médicas ni el protocolo cuando un tutor necesita localizar al menor a mitad de la mañana. Eso, hoy, sigue en el aire.
La evidencia que el propio gobierno ha citado en semanas previas —caída de comprensión lectora asociada al uso de pantallas y la consulta en la que una mayoría de docentes pidió reglas— no se reabrió hoy con estudios nuevos sobre la mesa. Lo que sí quedó es una fecha y una instrucción de uso. México se suma a una fila internacional de países que ya recortaron el teléfono en el aula; la diferencia local es el tamaño del sistema y la variedad de planteles, desde la primaria de mil habitantes hasta la secundaria de periférico. Guardar el celular en la mochila es fácil de imaginar. Hacer que 263 mil 600 escuelas lo hagan igual, no tanto.
Al cierre, el dato que se lleva uno en el camión es este: el 3 de noviembre el recreo deja de ser scroll y vuelve a ser recreo, por decreto y por acuerdo de las 32. Falta ver si el patio aguanta. Y una pregunta para pasar al de junto o a la maestra del grupo: ¿en tu escuela ya dijeron dónde se queda el teléfono cuando suene el primer timbre de noviembre?
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