CDMX

Celulares, cámaras y suplantación: UNAM detecta 22 intentos de trampa en examen de ingreso

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó al menos 22 intentos de irregularidad durante el examen de control presencial aplicado a aspirantes a licenciatura, en medio de una revisión institucional al proceso de admisión 2026-2027 que exhibió la existencia de mecanismos cada vez más sofisticados para intentar vulnerar las evaluaciones.

Por admin 4 min de lectura

El rector Leonardo Lomelí Vanegas informó que entre las conductas detectadas se encuentran el uso de teléfonos celulares en los baños, lentes equipados con cámaras, grabación de preguntas y alteración de documentos oficiales. También se identificaron posibles intentos de suplantación de identidad, por lo que cada expediente deberá ser revisado antes de determinar las consecuencias correspondientes.

La aplicación presencial fue implementada como una medida de control después de que la Universidad detectara resultados atípicos en el examen de selección realizado en línea entre mayo y junio. La propia UNAM informó previamente que una Comisión Técnica de personas expertas recomendó verificar los resultados mediante una nueva evaluación presencial, con el objetivo de garantizar condiciones de objetividad, imparcialidad y equidad.

De acuerdo con lo expuesto por el rector, algunos aspirantes fueron detectados intentando consultar respuestas mediante teléfonos celulares durante sus visitas al baño, mientras que otros utilizaron dispositivos portátiles para registrar el contenido de la prueba. También se reportó el empleo de lentes con cámara, una modalidad que evidencia el reto que representa para las instituciones educativas contener el uso de tecnología durante procesos de alta demanda.

Lomelí reconoció además que la Universidad había subestimado la dimensión del mercado ilegal relacionado con los exámenes de admisión. Según explicó, se identificaron empresas que ofrecían servicios para facilitar prácticas fraudulentas, incluso mediante esquemas en los que una persona podía aparecer frente a una cámara mientras otra intentaba resolver la evaluación. La UNAM señaló que ya presentó denuncias ante la Fiscalía contra algunas de estas empresas.

La problemática no se limita, por tanto, a conductas individuales. La existencia de servicios organizados para facilitar posibles fraudes plantea un desafío institucional que combina tecnología, suplantación de identidad y comercialización de mecanismos para alterar un proceso cuyo objetivo es asignar lugares con base en los conocimientos y capacidades de los aspirantes.

La respuesta de la UNAM se produjo después de que la Universidad suspendiera provisionalmente los trámites de entrega documental e inscripción para el primer ingreso, mientras una Comisión Técnica revisaba el desarrollo y los resultados del concurso. La institución argumentó que la medida buscaba preservar la certeza para quienes participaron y garantizar que las decisiones se ajustaran a la legislación universitaria.

Posteriormente, la Comisión recomendó aplicar el examen de control de manera presencial y asignar los lugares de ingreso con base en sus resultados. La UNAM precisó que no se trata de un nuevo concurso, sino de un mecanismo para verificar que quienes obtengan un lugar hayan alcanzado su resultado sin recibir ayuda indebida.

La Universidad también estableció que los casos detectados durante el examen de control deberán analizarse individualmente. Esto implica que una irregularidad observada no equivale automáticamente a una sanción definitiva: deberán revisarse las evidencias y las circunstancias de cada expediente. La propia institución ha señalado que, si se acredita un error atribuible a la Universidad, deberán restablecerse los derechos de la persona aspirante.

El caso evidencia además una tensión entre la necesidad de proteger la integridad del proceso de selección y el derecho de los aspirantes a contar con procedimientos transparentes y verificables. La UNAM ha sostenido que cualquier corrección debe preservar la equidad entre quienes presentaron el examen bajo condiciones regulares y quienes pudieron haber recibido algún tipo de asistencia.

Para el ciclo 2026-2027, la Universidad acordó procurar que las clases de primer ingreso comiencen el 31 de agosto de 2026, además de habilitar sedes fuera de la Ciudad de México para la aplicación del examen de control.

El episodio también coloca bajo escrutinio la capacidad de las instituciones educativas para responder a nuevas formas de fraude académico. El uso de dispositivos diminutos, cámaras incorporadas en accesorios y servicios externos especializados obliga a reforzar los controles sin convertir las evaluaciones en procesos que vulneren innecesariamente la privacidad o los derechos de los participantes.

La UNAM mantiene habilitados sus canales oficiales de la Dirección General de Administración Escolar para informar sobre el proceso de admisión y sus resultados. Actualmente, la plataforma institucional correspondiente al concurso de licenciatura 2026 reporta que los resultados del examen de control aún no están disponibles.

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Redacción de Acción Informativa.

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