Segundo Informe de Sheinbaum: qué dicen las cifras frente a los datos
El informe reportó avances, pero sus cifras cambian al compararse con empleo, inversión, PIB, inflación y seguridad.
El Segundo Informe de Gobierno presentó una fotografía favorable de la administración de Claudia Sheinbaum, con avances en economía, empleo, inversión, seguridad y bienestar. Al poner cada dato junto a su indicador comparable, aparecen diferencias que no siempre son contradicciones, pero sí cambian la lectura. La clave está en mirar el mismo periodo, la misma unidad y el mismo denominador.
El primer contraste aparece en el crecimiento. El mensaje colocó en 1.4 por ciento el avance del Producto Interno Bruto durante el segundo trimestre de 2026. El tablero del INEGI reporta para ese trimestre 1.5 por ciento de variación trimestral y 2.1 por ciento anual. La distancia parece pequeña, como comparar dos relojes con un minuto de diferencia, pero importa saber qué medición se está usando.
La Inversión Extranjera Directa también tiene dos lecturas. El Gobierno informó 34 mil 968 millones de dólares en el primer semestre, máximo histórico y 2.1 por ciento arriba del monto comparable de 2025. La Secretaría de Economía detalló que 88.5 por ciento fue reinversión de utilidades, mientras las nuevas inversiones representaron 7.8 por ciento; además, el segundo trimestre registró una caída anual de 3.5 por ciento.
¿Es entonces una cifra falsa? No. Es un récord total cuya composición obliga a matizar la idea de que todo el flujo corresponde a capital nuevo llegando al país. Para una familia, sería como celebrar un ingreso extraordinario sin separar cuánto provino de un dinero nuevo y cuánto de ganancias que se quedaron en casa.
El empleo muestra un contraste parecido. La Secretaría del Trabajo reportó 60 millones de personas ocupadas y un aumento trimestral de 487 mil. El dato es verificable, pero el INEGI registró en el primer trimestre 32.6 millones de personas en informalidad laboral, equivalentes a 54.8 por ciento de la población ocupada.
La misma estadística laboral coloca la tasa de condiciones críticas de ocupación en 38.8 por ciento durante enero-marzo, frente a 37.6 por ciento un año antes. El segundo trimestre reportado por la autoridad laboral bajó a 37.7 por ciento, mientras la pobreza laboral se ubicó en 31.9 por ciento. Hay más personas trabajando; la pregunta es en qué condiciones y con qué ingreso.
### Precios y seguridad
En bienestar, el informe afirmó que 24 productos de la canasta básica redujeron 12 por ciento su precio. El INEGI, en cambio, reportó una inflación anual de 3.12 por ciento en julio. No miden lo mismo: una cifra compara un conjunto pactado de productos y la otra observa una canasta más amplia de bienes y servicios. Para el lector, el ticket del mercado sigue siendo la prueba cotidiana.
En seguridad se presentó una reducción de 51 por ciento en el promedio diario de homicidio doloso, de 86.9 casos en septiembre de 2024 a 42.5 en julio de 2026. El contraste indispensable es de alcance: el porcentaje describe homicidio doloso y un periodo específico; no representa automáticamente todos los delitos, todas las entidades ni la percepción de seguridad.
Los ingresos federales de 6.046 billones de pesos y la recaudación acumulada 149 mil millones arriba del año previo son flujos públicos reportados por el Gobierno. La reducción de 200 mil millones en gasto corriente frente a 2024 también requiere conocer si la comparación es nominal, real, presupuestada o ejercida. Sin esa ficha técnica, no conviene convertir el dato en una conclusión sobre el bolsillo.
El balance, visto completo, no es un pleito entre cifras buenas y malas. Es una invitación a no mezclar récords, promedios y porcentajes como si fueran piezas del mismo rompecabezas. El 60 millones de ocupados puede coexistir con 54.8 por ciento de informalidad; la IED puede ser histórica y tener poca inversión nueva; el PIB puede crecer y hacerlo menos de lo esperado.
Para leer el informe con calma, conviene anotar cuatro preguntas: ¿comparado con qué año?, ¿en qué periodo?, ¿con qué población?, ¿y quién midió el indicador? La cifra más memorable no siempre es la más útil. En la vida diaria, el dato que manda es el que resiste la comparación con el empleo, el precio y la seguridad que cada persona enfrenta mañana.
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