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Día Internacional de las y los Periodistas: informar con rigor en tiempos de riesgo

La fecha reconoce la labor periodística y exige seguridad, libertad de expresión y acceso a información verificada.

Por admin 4 min de lectura

La fecha recuerda que el derecho a buscar, recibir y difundir información es un pilar democrático. En México, la conmemoración también pone el foco en la seguridad, la impunidad y las condiciones laborales de quienes ejercen el periodismo.

Cada 8 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las y los Periodistas, una fecha dedicada a reconocer el trabajo de quienes investigan, verifican y explican los hechos de interés público. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) vincula esta jornada con la defensa de la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a recibir información.

El origen de la conmemoración se relaciona con el periodista checo Julius Fučík, ejecutado por los nazis el 8 de septiembre de 1943. Durante su encarcelamiento escribió de manera clandestina un testimonio que después fue publicado y traducido a numerosos idiomas. La historia de Fučík convirtió la fecha en un recordatorio sobre los costos que puede tener ejercer la palabra frente al autoritarismo, de acuerdo con la reseña histórica de la CNDH.

La efeméride no sustituye a otras fechas vinculadas con la libertad de prensa. La CNDH señala que en México el reconocimiento nacional del gremio se conmemora el 4 de enero, en memoria del periodista Manuel Caballero. El 8 de septiembre tiene, por tanto, un sentido internacional y se enfoca en la responsabilidad social de la profesión y en las garantías que deben protegerla.

El periodismo cumple una función que va más allá de transmitir declaraciones. Su trabajo consiste en buscar información, contrastar versiones, identificar responsabilidades y ofrecer contexto para que las personas puedan tomar decisiones. Cuando una redacción documenta una injusticia o revela una falla institucional, también activa el derecho colectivo a saber qué ocurre y cómo actúan las autoridades.

Ese derecho está relacionado con el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que protege la libertad de opinión y de expresión, así como la posibilidad de investigar, recibir y difundir información sin fronteras. La libertad de prensa no es un privilegio de las empresas de comunicación: es una condición para la deliberación pública y la rendición de cuentas.

En México, la CNDH advierte que las personas periodistas enfrentan riesgos asociados con el crimen organizado, los intereses de grupos afectados por sus investigaciones, la violencia regional y la impunidad. Las agresiones no dañan únicamente a quien las sufre; también pueden provocar autocensura y dejar comunidades enteras sin información sobre asuntos que afectan su vida cotidiana.

Promover condiciones seguras implica prevenir ataques, investigar las agresiones y sancionar a los responsables. También requiere protocolos de protección, capacitación, acceso a seguridad social y condiciones laborales que permitan investigar con tiempo y sin presiones indebidas. La protección debe alcanzar a reporteros, fotógrafos, camarógrafos, editores, colaboradores comunitarios y a todas las personas que participan en la producción informativa.

La fecha también invita a revisar la calidad de lo que se publica. La rapidez digital no elimina la obligación de verificar; una imagen fuera de contexto, una cifra sin fuente o una acusación presentada como hecho pueden dañar a personas y comunidades. La precisión, la transparencia sobre las fuentes y la corrección oportuna son herramientas esenciales para construir confianza en los medios.

En tiempos de desinformación, inteligencia artificial generativa y campañas coordinadas en redes sociales, el periodismo profesional aporta una diferencia concreta: explica cómo se obtuvo un dato, qué se sabe y qué permanece sin confirmar. Esa trazabilidad permite que la audiencia evalúe la información y distingue una cobertura responsable de un contenido diseñado únicamente para provocar una reacción.

El Día Internacional de las y los Periodistas es, finalmente, una jornada de reconocimiento y de exigencia. Celebrar la profesión significa defender la vida y la integridad de quienes la ejercen, exigir instituciones que garanticen el acceso a la información y recordar que una sociedad informada puede vigilar mejor al poder. Sin prensa libre, la democracia pierde una de sus principales herramientas de control ciudadano.

Fuentes de trabajo

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Redacción de Acción Informativa.

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