Japón instala “refrigeradores humanos” para enfrentar el calor extremo
Japón instala cabinas móviles de enfriamiento personal para proteger a trabajadores ante temperaturas superiores a 40 grados y una ola de golpes de calor.
Japón comenzó a instalar cabinas de enfriamiento personal, apodadas “refrigeradores humanos”, para proteger a trabajadores y visitantes frente a un verano con temperaturas superiores a los 40 grados Celsius y un aumento de los casos de golpe de calor.
La Do Hiemon Box, desarrollada por la empresa de refrigeración SDRS y comercializada por Trusco Nakayama, es un módulo móvil de acero inoxidable de poco más de dos metros de altura, con una apariencia similar a la de una máquina expendedora gigante.
El interior se mantiene alrededor de los 15 grados Celsius. Al sentarse, la persona recibe chorros de aire cercano a los 5 grados dirigidos hacia la cabeza, el cuello, los hombros y la espalda para facilitar una recuperación rápida durante las pausas laborales.
De acuerdo con la compañía, permanecer entre cinco y diez minutos dentro de la cabina puede ayudar a reducir la temperatura corporal y aliviar síntomas de agotamiento por calor. El sistema se apaga automáticamente a los 20 minutos para evitar un enfriamiento excesivo.
El equipo consume alrededor de 15 a 16 yenes por hora y no requiere una instalación fija, pues está montado sobre ruedas. Esa característica permite trasladarlo a almacenes, fábricas, obras, campos de golf, eventos al aire libre y refugios de emergencia.
En un almacén de Osaka, trabajadores como Taichi Konishi ya utilizan la cabina durante sus descansos. El empleado explicó que bastaron un par de minutos para secar el sudor y sentirse mejor, mientras la empresa señaló que las puertas abiertas del inmueble reducen la eficacia de los sistemas de aire acondicionado convencionales.
El contexto climático es severo. Japón registró en 2025 su año más caluroso desde que existen registros y este verano acumuló rachas de cinco días consecutivos con temperaturas por encima de los 40 grados. Las autoridades utilizan el término “kokushobi”, o “día cruelmente caluroso”, para describir esas jornadas.
En una sola semana de julio, más de 10 mil 800 personas fueron atendidas por golpe de calor, el doble que en el mismo periodo de 2025. Ante este escenario, empresas y autoridades también han recurrido a turnos nocturnos, ropa con ventiladores y una vigilancia médica más estrecha.
Las cabinas se venden en aproximadamente 1.5 millones de yenes, equivalentes a unos 9 mil 500 dólares, y se destinan principalmente a espacios laborales donde el calor no puede controlarse con aire acondicionado convencional. Algunas unidades han sido donadas a ayuntamientos y refugios.
La innovación no resuelve la causa del calentamiento extremo, pero ofrece una herramienta práctica de protección inmediata para quienes trabajan bajo el sol o en instalaciones con ventilación insuficiente.
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