CDMX

El pan de muerto se adelanta: 13 propuestas llegan a este festival en CDMX antes de noviembre

Por admin 6 min de lectura

“Nadie va a esperar hasta noviembre para comer pan de muerto”. Con ese mensaje, el Museo Kaluz confirmó la sexta edición de su Festival de Pan de Muerto, una celebración que volverá a reunir en la Ciudad de México a proyectos gastronómicos dispuestos a reinterpretar uno de los panes más representativos de la temporada.

La cita será los próximos 3 y 4 de octubre en la terraza del Café del Museo Kaluz, en el Centro Histórico, donde participarán 13 proyectos gastronómicos con propuestas que van desde el tradicional pan aromatizado con azahar y naranja hasta creaciones que incorporan lavanda, guayaba, cacao, hoja santa, calabaza y otros ingredientes.

El festival, organizado por el Café del Museo Kaluz, llega así a su sexta edición con una fórmula que combina tradición, experimentación y degustación. Aunque los precios y horarios de acceso para 2026 todavía no han sido anunciados, la convocatoria señala que los boletos estarán disponibles próximamente en preventa.

Pan de muerto para todos los gustos

Una de las características del encuentro es precisamente la diversidad de recetas. Para quienes buscan acercarse al sabor más tradicional, Matisse presentará un pan esponjoso elaborado con mantequilla, azahar y naranja, mientras que Mater llevará una versión de fermentación natural que mantiene los sabores asociados con esta temporada.

Mallorca, en cambio, propone una interpretación con miga tipo brioche y doble capa de mantequilla, prescindiendo del azahar y la naranja. Consuelo Pan de Madre incorporará calabaza de Castilla horneada directamente en una masa tipo brioche, terminada con un glaseado suave.

También estará Elizondo Pastelerías, cuya trayectoria de más de ocho décadas se refleja en una propuesta que juega incluso con la presentación: su pan llegará en un empaque con forma de ataúd y una pequeña calaverita de plástico como obsequio.

La oferta tradicional se completa con Le Clos / Centro de Artes Culinarias, que llevará su propio pan de masa madre además de una versión salada en formato de hamburguesa.

Pero el festival también apuesta por quienes prefieren sabores menos convencionales. M.A.N.S.I.O presentará dos creaciones inspiradas en los mundos de Xibalbá y Mictlán, con ingredientes como guayaba, papaya, hoja santa, cacao y chile, llevando el concepto del pan de muerto hacia una propuesta de mayor complejidad gastronómica.

La Legión del Pan también explorará combinaciones poco habituales, entre ellas guayaba con queso crema, mascarpone con fresas y camote con pinole rosado.

Por su parte, Mielmesabe participará con un pan infusionado con café de olla, además de propuestas con guayaba, calavaconchas y galletas rellenas de camote con crema de avellanas.

Del pan a la hamburguesa y el helado

Entre las propuestas que seguramente llamarán la atención se encuentran las de El Gringo Naco, que llevará sus versiones saladas del pan de muerto a través de la Ofrenda Burger y la Ofrenda Calabaza.

Esta última combina carne Wagyu con un chutney de calabaza preparado con piloncillo y Dr. Pepper, además de tocino y queso de cabra con ceniza. La propuesta transforma los sabores y elementos de la temporada en una hamburguesa completamente alejada de la receta dulce tradicional.

La Heladería Meyvi también convierte el concepto en un postre diferente: prepara una base inspirada en los ingredientes del pan de muerto, como mantequilla y azúcar, y la acompaña con una pequeña pieza horneada del propio pan.

En el apartado de bebidas, el Museo del Pulque y las Pulquerías (MUPYP) participará con curados de pan de muerto, tuna roja y otras variantes de temporada. A la oferta se suma Mezcal Destreza.

El festival también contará con Kuchen / Las Reliquias, proyecto vinculado a Gastromotiva, que reunirá a exalumnas emprendedoras para presentar sus propias recetas y participar en las mesas de boleado.

Una tradición que cambia según la región

Aunque hoy el pan de muerto suele asociarse con una pieza redonda cubierta de azúcar y decorada con cuatro tiras de masa que evocan huesos, su historia es mucho más amplia y sus formas cambian dependiendo de la región de México.

De acuerdo con investigaciones antropológicas de la UNAM, antes de la llegada de los españoles no existía el pan de trigo tal como se conoce actualmente. En distintas ceremonias mesoamericanas se elaboraban figuras rituales con amaranto, conocidas como tzoalli, que podían estar relacionadas con prácticas religiosas y representaciones de los dioses.

Con la llegada de los españoles se introdujo el trigo y las tradiciones indígenas comenzaron a mezclarse con prácticas europeas vinculadas a los alimentos ofrecidos a los difuntos. De ese largo proceso cultural surgieron diferentes expresiones que con el tiempo dieron paso a los panes asociados actualmente con el Día de Muertos.

La forma que hoy resulta familiar, con una pieza circular y elementos que representan huesos, se consolidó posteriormente. Su simbolismo también ha recibido distintas interpretaciones: el círculo se relaciona con el ciclo de la vida y la muerte, la esfera superior con un cráneo y las tiras de masa con los huesos o las lágrimas de quienes recuerdan a sus difuntos.

Y no existe una sola manera de hacerlo. En distintas regiones del país pueden encontrarse panes con colores, formas y significados diferentes. En algunas comunidades de Guerrero, por ejemplo, existen piezas cuya apariencia y color están vinculados con la manera en que murió la persona representada, mientras que en otras zonas aparecen figuras humanas relacionadas con quienes fallecieron durante el parto.

El Festival de Pan de Muerto se adelanta en CDMX

El encuentro del Museo Kaluz nació precisamente como un espacio para mostrar esa diversidad y acercar al público a las distintas maneras de interpretar una tradición que cada año comienza a aparecer antes en panaderías, cafeterías y restaurantes.

La tercera edición, realizada el 21 y 22 de octubre de 2023, contó con ocho expositores y una entrada general de 20 pesos, además de un pasaporte de degustación de 120 pesos. Para 2025, la quinta edición tuvo un horario de 10:00 a 18:00 horas y un precio de entrada de 180 pesos.

La sexta edición llegará ahora más temprano, los días 3 y 4 de octubre de 2026, aunque todavía falta que el Museo Kaluz confirme el costo de los boletos y los horarios definitivos.

La sede será el Museo Kaluz, en avenida Hidalgo 85, Centro Histórico, a unos pasos de la Alameda Central y del Palacio de Bellas Artes. El recinto puede visitarse mediante transporte público: la estación Hidalgo del Metro, con conexión a la Línea 3, se encuentra a corta distancia, al igual que una parada de la Línea 7 del Metrobús.

Así, mientras el calendario todavía marca septiembre, la temporada de pan de muerto ya comienza a instalarse en la capital. Y esta vez lo hará con una oferta que va mucho más allá del tradicional pan cubierto de azúcar: desde masa madre y brioche hasta Wagyu, helado, pulque, café de olla y combinaciones que buscan demostrar que una tradición también puede reinventarse.

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Redacción de Acción Informativa.

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