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Adiós al celular sin control: CDMX prepara regulación para las escuelas

Por admin 4 min de lectura

Ciudad de México.— La Ciudad de México se sumará formalmente a la estrategia federal para regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas de educación básica, pero optará inicialmente por un proceso de diálogo con las comunidades escolares antes de definir reglas específicas. A partir del 17 de septiembre, autoridades capitalinas buscarán conocer cómo utilizan los estudiantes estos dispositivos, qué aplicaciones concentran su atención y qué medidas consideran necesarias para reducir distracciones y riesgos asociados al uso excesivo de tecnología.

La decisión se inscribe en la propuesta impulsada por el Gobierno de México y la Secretaría de Educación Pública (SEP) para establecer criterios nacionales sobre el uso de celulares durante la jornada escolar. El planteamiento busca atender problemas vinculados con la distracción, la exposición prolongada a pantallas y determinados contenidos digitales, sin plantear necesariamente que los estudiantes tengan prohibido ingresar con sus teléfonos a los planteles.

La SEP mantiene un proceso de consulta con docentes de educación básica para definir los alcances de la regulación que podría aplicarse durante el ciclo escolar 2026-2027. El ejercicio busca que las disposiciones consideren las condiciones de cada comunidad educativa y que el uso de los dispositivos pueda mantenerse cuando tenga una finalidad pedagógica y exista supervisión docente.

En la capital, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, planteó ocho líneas de acción relacionadas con el uso responsable de celulares entre niñas, niños y jóvenes. Entre ellas se encuentra la posibilidad de utilizar gabinetes o lockers para resguardar los equipos durante determinados momentos de la jornada, además de promover una cultura de uso responsable de dispositivos y pantallas.

Uno de los elementos centrales de la estrategia será consultar directamente a los estudiantes. El Gobierno capitalino pretende identificar cuáles son las aplicaciones que más tiempo les demandan y, a partir de esa información, construir reglas que respondan a las dinámicas reales de las comunidades escolares. La medida busca evitar que una regulación uniforme ignore las diferencias entre planteles, edades y contextos familiares.

Otro componente contempla promover espacios de convivencia sin celulares mediante acciones voluntarias en lugares como Utopías, PILARES, restaurantes y hogares. La intención es ampliar la discusión más allá de las aulas y fomentar hábitos de convivencia presencial, aunque su efectividad dependerá de la participación de estudiantes, familias, docentes y responsables de los espacios.

La regulación también enfrenta el reto de encontrar un equilibrio entre limitar distracciones y reconocer que los teléfonos pueden tener usos educativos, de comunicación y, en determinados casos, de seguridad. Por ello, el debate no se reduce a retirar los dispositivos de las aulas, sino a establecer cuándo, cómo y bajo qué condiciones pueden utilizarse.

La experiencia de otras entidades será otro referente para la Ciudad de México. Al menos 19 estados han adoptado medidas para regular el uso de celulares en escuelas, aunque con diferentes niveles de restricción. En el Estado de México, por ejemplo, se ha planteado que los dispositivos sean utilizados en actividades educativas únicamente bajo supervisión docente.

El desafío para la capital será convertir la consulta en reglas claras y aplicables. Una regulación efectiva deberá considerar mecanismos para guardar los equipos, excepciones por necesidades particulares, protocolos para situaciones de emergencia y criterios específicos para actividades académicas. También será necesario definir responsabilidades para docentes, autoridades escolares y familias.

La estrategia federal se encuentra todavía en proceso de definición, por lo que las medidas que adopte la Ciudad de México estarán vinculadas con los lineamientos nacionales que establezca la SEP. El diálogo previsto para septiembre será, en ese sentido, un paso previo para conocer las condiciones de aplicación y evitar que una política de restricción tecnológica se reduzca a una prohibición sin mecanismos de seguimiento y evaluación.

Fuentes: Secretaría de Educación Pública (SEP), Gobierno de la Ciudad de México y declaraciones oficiales de la jefa de Gobierno, Clara Brugada.

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Redacción de Acción Informativa.

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