El periodismo necesita derechos laborales, no sólo reconocimiento
México reconoce la importancia del periodismo cuando está en riesgo, pero suele olvidarlo cuando toca garantizar condiciones dignas para ejercerlo todos los días.
La discusión sobre una reforma laboral para periodistas parte de una precisión indispensable: la actividad periodística sí tiene reconocimiento legal en diversos ordenamientos. Sin embargo, ese reconocimiento no se traduce todavía en un régimen laboral integral que responda a la realidad de reporteros, fotógrafos, editores, productores y comunicadores digitales.
El problema está en la distancia entre la ley y la práctica. Miles de periodistas trabajan por honorarios, pago por nota, colaboraciones sin contrato o esquemas que, aunque se presentan como independientes, incluyen instrucciones, supervisión, horarios y pagos periódicos. Es decir, reúnen elementos de una relación laboral, pero sin las garantías que corresponden a ella.
La consecuencia es conocida: ausencia de seguridad social, inestabilidad de ingresos, falta de viáticos, equipos pagados de bolsillo y una exposición permanente a riesgos sin respaldo institucional. En una profesión que exige presencia en calles, comunidades, juzgados, hospitales y zonas de conflicto, esa precariedad afecta directamente la calidad y la libertad de la información.
Un capítulo especial en la Ley Federal del Trabajo permitiría reconocer que el periodismo tiene condiciones particulares. No se trata de imponer credenciales ni de definir quién puede informar, sino de proteger a quienes lo hacen. También debe incluir reglas claras sobre contratos, propiedad intelectual, coberturas de riesgo, derecho a la firma y cláusula de conciencia.
La libertad de expresión no se defiende únicamente con discursos. Se defiende cuando quien investiga, pregunta y publica puede hacerlo sin depender de la arbitrariedad de un contrato informal o de la amenaza de perder su ingreso.
Reconocer derechos laborales para periodistas no es un privilegio gremial. Es una condición mínima para que las audiencias reciban información más libre, más rigurosa y más plural.
Bruno Cortés
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