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Elon Musk respalda una posible fusión entre SpaceX y Tesla, pero deja la decisión en manos de los accionistas

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Elon Musk manifestó su respaldo a una posible fusión entre SpaceX y Tesla, dos de las principales compañías bajo su liderazgo, aunque aclaró que la decisión final corresponde a las comisiones especiales de accionistas de ambas empresas. Sus declaraciones se produjeron este martes, durante una conferencia sobre los resultados financieros de SpaceX, en la que también se presentaron cifras superiores a las expectativas de los analistas de Wall Street.

Al ser cuestionado sobre una operación que ha sido objeto de especulaciones durante meses, Musk reconoció que combinar las compañías podría tener ventajas, aunque evitó presentar la fusión como un acuerdo confirmado.

“Esta es, sin duda, una de esas preguntas en las que siento que estoy bailando claqué en un campo de minas… pero creo que combinar las empresas tiene mucho mérito”, afirmó.

Sus palabras representan una de las señales públicas más claras de apoyo a la operación. En julio, después de la salida a bolsa de SpaceX, el empresario había evitado pronunciarse a favor o en contra y sostuvo que cualquier discusión sobre una posible combinación debía realizarse mediante los procedimientos correspondientes.

Durante la conferencia de este martes, Musk insistió en que no puede participar directamente en las deliberaciones debido a su posición como parte con un conflicto de intereses. Por ello, subrayó que la decisión deberá tomarse mediante los mecanismos establecidos para los accionistas.

Aunque el empresario no confirmó que exista un acuerdo definitivo, sus declaraciones reavivaron las expectativas sobre una posible integración de los negocios de ambas compañías, que operan en sectores distintos, pero comparten su liderazgo.

SpaceX supera las previsiones financieras de Wall Street

El interés por una posible fusión coincidió con la presentación de los resultados del tercer trimestre de SpaceX. La compañía reportó ingresos por 14 mil 600 millones de dólares, un incremento interanual de 161%, de acuerdo con sus cifras, y un beneficio neto de 4 mil 400 millones de dólares.

El resultado representó un regreso a las ganancias después de dos trimestres consecutivos de pérdidas durante el año.

Las cifras superaron ampliamente las expectativas de los analistas consultados por FactSet, quienes habían proyectado ingresos por 12 mil 900 millones de dólares y un beneficio neto de mil 570 millones.

SpaceX también reportó una ganancia por acción de 35 centavos, frente a los 14 centavos que anticipaba el consenso de los analistas.

La empresa atribuyó el crecimiento de sus ingresos al desempeño de su segmento denominado “Superinteligencia” y de Starlink, su negocio de internet satelital. Además de sus actividades relacionadas con cohetes y conectividad, el grupo empresarial de Musk tiene presencia en áreas como las redes sociales y la inteligencia artificial.

Tras la publicación de los resultados, las acciones de SpaceX subieron cerca de 5% en las operaciones posteriores al cierre de la jornada, mientras que los títulos de Tesla avanzaron poco más de 1%.

El desempeño financiero refuerza el interés de los inversionistas en el futuro de SpaceX, aunque los resultados trimestrales no significan que la fusión con Tesla vaya a concretarse. Para que una operación de ese tipo avance, sería necesario cumplir los procedimientos corporativos correspondientes y resolver los posibles conflictos de intereses.

¿Qué implicaría una fusión entre SpaceX y Tesla?

Una combinación de ambas compañías reuniría negocios con actividades y estructuras diferentes. Tesla se concentra en vehículos eléctricos, almacenamiento de energía y tecnologías relacionadas, mientras que SpaceX desarrolla cohetes, sistemas de lanzamiento y servicios de conectividad satelital mediante Starlink.

La integración podría plantear oportunidades para coordinar inversiones y desarrollar proyectos tecnológicos conjuntos, aunque los detalles de una eventual operación no fueron precisados durante la conferencia. Tampoco se dieron a conocer condiciones financieras, plazos ni una estructura corporativa para llevarla a cabo.

El principal obstáculo señalado por Musk es el proceso de aprobación. Debido a su liderazgo en ambas empresas, su participación en las deliberaciones podría generar conflictos de intereses, por lo que la decisión debe recaer en los órganos y accionistas correspondientes.

En este contexto, el respaldo público del empresario constituye una señal de sus preferencias, pero no equivale a una aprobación formal ni garantiza que los accionistas acepten la propuesta.

La controversia por Starlink en Ucrania añade presión

La conferencia financiera también estuvo marcada por las dudas sobre el papel de SpaceX en Ucrania y las restricciones al servicio de internet satelital Starlink, que el país utiliza para mantener comunicaciones y apoyar operaciones militares.

Poco antes del encuentro, The Wall Street Journal publicó un informe que afirmaba que Musk había ordenado ralentizar una versión de uso militar de Starlink, una decisión que habría sorprendido a funcionarios ucranianos. CNN indicó que no había podido verificar de inmediato esa información.

Musk no abordó directamente el reporte durante la conferencia. La controversia se produce después de que Ucrania acusara a SpaceX de perjudicar sus capacidades defensivas al limitar repentinamente el servicio de Starlink.

Las fuerzas ucranianas han utilizado esta tecnología para comunicarse y apoyar operaciones relacionadas con drones. También han recurrido a Starshield, un servicio de comunicaciones satelitales orientado a aplicaciones gubernamentales y militares.

Musk sostuvo en la red social X que Starshield es propiedad del Gobierno de Estados Unidos y está bajo su control. Según su explicación, las restricciones sobre la velocidad o el uso del servicio son determinadas por las Fuerzas Armadas estadounidenses y, en última instancia, por el presidente.

Sin embargo, el Gobierno del presidente Donald Trump ha negado ser responsable de la interrupción señalada por Ucrania. SpaceX no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el informe periodístico mencionado.

La controversia pone de relieve la relevancia estratégica de los servicios satelitales de la empresa, cuya infraestructura tiene aplicaciones que van más allá del mercado comercial. También evidencia los desafíos que surgen cuando una compañía privada controla tecnologías utilizadas en operaciones militares y comunicaciones esenciales.

Una fusión todavía sin confirmar

Las declaraciones de Musk abren la puerta a una posible integración entre SpaceX y Tesla, pero el empresario evitó comprometerse con un calendario o presentar una propuesta definitiva. Por ahora, el principal dato confirmado es su opinión favorable a combinar las compañías, mientras la decisión permanece en manos de los órganos responsables y de los accionistas.

El contexto financiero de SpaceX, con ingresos y beneficios superiores a los previstos, puede influir en el interés por su futuro corporativo. Al mismo tiempo, las controversias relacionadas con Starlink y Ucrania muestran que las decisiones de la empresa tienen implicaciones económicas, tecnológicas y geopolíticas.

El futuro de la posible fusión dependerá de los procedimientos corporativos y de las condiciones que se establezcan para una operación que reuniría dos negocios de gran escala bajo una misma estructura. Hasta entonces, el respaldo de Musk representa una señal relevante, pero no el anuncio de un acuerdo cerrado.

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